



Mantener la tartaleta congelada a -18 °C. Su duración es de hasta 6 meses sin pérdida significativa de calidad. No volver a congelar después de descongelarla.
Descongelar siempre en refrigeración, entre 2 y 4 °C, durante aproximadamente 1 a 2 horas. Evitar descongelar a temperatura ambiente, ya que la condensación puede ablandar la base.
Una vez descongelada, conservar refrigerada y consumir idealmente dentro de las primeras 24 horas. Puede mantenerse hasta 48 horas, aunque podría perder crocancia.
Mantener en su caja cerrada o en un recipiente hermético, protegida de la humedad, el calor y la luz directa. Si contiene fruta fresca o decoraciones delicadas, consumir el mismo día.